El estadio no es un recinto más. Es nuestra casa. Es nuestro espacio mallorquinista, un lugar casi sagrado para quien siente estos colores.
Aquí hemos celebrado, sufrido, soñado y resistido. Aquí hemos aprendido que el RCD Mallorca no se explica: se vive. Por eso cada grada, cada pasillo y cada piedra guarda un trozo de nuestra historia.
Pero cuando empiezas a convertir tu casa en un espacio para todo, cuando la identidad se diluye, cuando lo que era nuestro empieza a parecer de cualquiera… entonces pierdes aquello que la hacía especial.
Y más aún cuando la propiedad obtiene rendimiento económico, pero ese beneficio no se transforma en un equipo más fuerte, en un proyecto deportivo sólido, en un once que compita de verdad. Porque si lo que entra en caja no se nota en el verde… pasa lo que nos ha pasado este año: la pelota no entra, el equipo se debilita y acabas bajando a la LALIGA Hypermotion, que duele por esperada y por evitable.
Esto no es una queja vacía. Es una crítica desde el amor, desde la lealtad, desde la experiencia de quienes llevamos más de treinta años en la grada, viendo cómo poco a poco se va apagando algo que era muy nuestro.
Y eso… al que es mallorquinista de verdad, al que es penyista de corazón, al que vive el club como una herencia emocional… le duele de una manera trascendental.
Porque un club puede perder partidos. Pero cuando pierde su esencia, cuando pierde su alma, cuando deja de escuchar a su gente… pierde mucho más que una categoría.
Y dicho esto, mallorquinistas: os deseo un feliz verano. F. Pou.
Descansad, desconectad, recargad el alma.
Nos volveremos a ver y a charlar unos días antes del inicio de la campaña de socios. 2026/27, LALIGA Hypermotion, porque esto no termina aquí.
Recordaros que nuestra sede, Bar Mayvan , Carrer Vinyassa, 10, Palma de Mallorca, Spain, 07005, estará abierta hasta final de julio para ayudaros ante cualquier duda en la renovación de abonos y para cambios de grada, asiento, reagrupaciones, etc., etc.




