
Se marcha del Mallorca días después de renovar. Así lo ha podido saber y contar el director de contenidos de Radio Marca Baleares, ‘El Negro’ González, en el programa ‘Verano Marca’ durante la mañana de ayer viernes. Un viernes que, desde luego, pasará al recuerdo para los mallorquinistas por la magnitud de una noticia que puede cambiar por completo el rumbo del club bermellón de cara a la próxima temporada en la Liga Hypermotion.

El RCD Mallorca vive hoy sábado uno de los episodios más dolorosos y desconcertantes de los últimos años. Martín Demichelis, que hace apenas unos días había firmado su renovación hasta 2028, prepara su salida del club rumbo a la Bundesliga, según avanzan diversos medios. Una decisión que ha caído como una bomba en la isla y que deja al mallorquinismo entre la incredulidad y la indignación.
Según adelantaba Radio Marca Baleares, el técnico argentino lleva días negociando con el RB Leipzig, club que estaría dispuesto a pagar su cláusula de rescisión —unos tres millones de euros— para incorporarlo de inmediato.
El Mallorca, recién descendido y con la obligación moral y deportiva de volver a Primera en un solo año, había depositado en Demichelis la responsabilidad de liderar el proyecto. Su renovación se presentó como un gesto de compromiso, estabilidad y confianza.
Hoy, esa imagen se ha hecho añicos. La afición siente que el entrenador ha jugado con el club, con la planificación y con la ilusión de toda una isla. Firmar un contrato y, a los pocos días, negociar a espaldas del proyecto que te ha dado la oportunidad… es un golpe que duele y que deja una herida profunda.
El mallorquinismo no es ingenuo: entiende el mercado, entiende la ambición y entiende que el fútbol es cambiante. Pero lo que no acepta —ni aceptará— es la falta de respeto, la falta de palabra y la falta de profesionalidad. Demichelis no solo se va: se va dejando al club tirado, en un momento crítico, sin entrenador y con toda la planificación deportiva por rehacer.
La dirección deportiva trabaja contrarreloj. Entre los nombres que ya suenan están Xavi García Pimienta y Albert Riera, ambos sin equipo y con perfiles que encajan en un proyecto que ahora necesita liderazgo, estabilidad y compromiso real.
Lo que debía ser el inicio de un proyecto sólido se ha convertido en un terremoto. El Mallorca, su afición y la isla entera merecen algo mejor que un técnico que firma con una mano y negocia su salida con la otra.
Mensaje para Martín Demichelis.
El club seguirá adelante. La afición seguirá adelante. Pero el nombre de quedará marcado por una palabra que en Mallorca pesa mucho: deslealtad.
Martín, Mallorca es una tierra tranquila, noble y agradecida. Pero también es una tierra que no tolera la falta de palabra. Aquí, cuando uno da su mano, la cumple. Cuando uno firma un compromiso, lo honra. Cuando uno dice que se queda, se queda. Por eso tu marcha, apenas días después de renovar, no es solo una decisión profesional. Es una falta de respeto al club, a la afición y a toda una isla que te abrió las puertas sin pedir nada a cambio.
Has dejado tirado un proyecto que confiaba en ti. Has roto la ilusión de miles de mallorquinistas que creyeron en tu discurso. Has demostrado que tu palabra valía menos que una oferta a destiempo.

Y hoy, Martín, has fallado en los tres.
Las penyes, la afición y el mallorquinismo entero te dicen alto y claro:
Mallorca no es un trampolín. Mallorca no es un escaparate. Mallorca es un escudo que se respeta.
Te vas por decisión propia. Pero también te vas dejando una imagen que tardará mucho en borrarse.
El club seguirá. La afición seguirá. La isla seguirá.
Pero tu nombre quedará marcado por lo que aquí pesa más que cualquier resultado: la falta de compromiso.


