Marash Kumbulla, apadrina el barrio de Verge de Lluc y Marratxí.
Desde la Penya MVP Fanátics Mayvan queremos poner en valor la magnífica iniciativa impulsada por la Fundació Reial Mallorca, que esta semana ha contado con la participación de Marash Kumbulla, central del primer equipo y ahora padrino de las escuelas sociodeportivas de Verge de Lluc y Marratxí.
Marash Kumbulla protagonizó la primera visita de la temporada, compartiendo una jornada inolvidable con los niños y niñas del programa. Desde nuestra Penya celebramos especialmente este tipo de acciones, que conectan el mallorquinismo con la comunidad y refuerzan la parte más humana de nuestro club.
Un jugador cercano que deja huella.
Durante la visita, Kumbulla mostró una actitud ejemplar:
- Respondió a todas las preguntas de los pequeños.
- Compartió historias de su trayectoria y sus orígenes.
- Habló de sus ídolos, de su pasión por el fútbol.
- Y, sobre todo, transmitió los valores que representa el RCD Mallorca dentro y fuera del campo.
El defensa también se fotografió con todos los asistentes y firmó camisetas y recuerdos, dejando un momento especial para cada familia y educador presente.
Presencia institucional en Marratxí.
En la visita al municipio estuvieron presentes Juan Antonio Estarellas, regidor de Deportes, y Elvira García, regidora de Servicios Sociales e Igualdad. Para nuestra Penya, ver a las instituciones locales colaborando con la Fundació demuestra que el mallorquinismo va mucho más allá del fútbol y se convierte en un motor social dentro de la isla.
Un proyecto que fortalece la esencia del mallorquinismo.
Este encuentro marca el inicio de un nuevo ciclo de visitas por diferentes barrios de Palma y municipios de Mallorca, donde la Fundació mantiene programas sociodeportivos. Desde la Penya MVP Fanátics Mayvan consideramos que estas acciones son fundamentales para:
- Acercar el club a la gente.
- Transmitir valores positivos a los más jóvenes.
- Reforzar el compromiso con la sociedad mallorquina.
- Y demostrar que el RCD Mallorca es mucho más que un equipo: es una familia que crece con su comunidad.
Orgullo mallorquinista.

Para nuestra Penya, ver a jugadores como Kumbulla implicándose con los niños de la isla es un motivo de enorme orgullo.
Este tipo de iniciativas muestra la cara más auténtica del mallorquinismo:
Cercana, solidaria, arraigada y plena de sentimiento.
Seguiremos apoyando y celebrando cada paso que acerque el club a su gente. Porque el Mallorca se vive, se siente y se comparte.

