Lucien Müller: un gigante discreto del fútbol europeo.

El mundo del fútbol despide estos días a Lucien Müller, figura histórica del deporte europeo y ejemplo luminoso de profesionalidad, talento y humanidad.

Su fallecimiento a los 91 años, anunciado oficialmente el 20 de enero de 2026, ha provocado una ola de tristeza en clubes, jugadores, entrenadores y aficionados que reconocen en él no solo a un extraordinario futbolista, sino también a un hombre elegante, respetuoso y admirado en cada etapa de su vida.

Nacido en Bischwiller (Alsacia) el 3 de septiembre de 1934, Lucien Müller forjó una carrera excepcional, marcada por su inteligencia táctica, su clase en el centro del campo y una visión del juego privilegiada que lo convirtieron en uno de los grandes centrocampistas de su generación.


Un maestro del centro del campo.

Lucien Müller brilló en clubes históricos como Stade de Reims, con quien ganó la liga francesa en 1960 y 1962, antes de dar el salto definitivo a la élite europea.

Su llegada al Real Madrid en 1962 lo situó en una de las plantillas más competitivas de la época. Allí disputó 92 partidos en tres temporadas y contribuyó a ganar tres títulos consecutivos de LaLiga (1963, 1964, 1965).

En 1965, fichó por el FC Barcelona, donde jugó tres temporadas, disputó 125 partidos, ganó una Copa del Rey, una Copa de Ferias, y se convirtió en un referente silencioso pero imprescindible del vestuario azulgrana.

Con la selección de Francia, Lucien Müller representó a su país en el Mundial de 1966 en Inglaterra, consolidándose como uno de los mediocampistas más completos del continente.


Un entrenador respetado y admirado.

Tras su etapa como jugador, Müller inició una extensa carrera como entrenador, sobre todo en España y Francia. Dirigió equipos como Castellón, Burgos, Zaragoza, FC Barcelona, R.C.D. Mallorca y AS Monaco.

Entre sus hitos más recordados está el logro de la Copa de Francia de 1985 con AS Monaco, un triunfo que aún hoy se considera una de las páginas doradas del club del Principado.

En R.C.D. Mallorca, donde también dejó huella, logró el ascenso a Primera División en la temporada 1982/83, un recuerdo imborrable para la afición bermellona.


Un hombre querido dentro y fuera del campo.

Más allá de los títulos, los números y las estadísticas, quienes coincidieron con él destacan algo aún más valioso: su carácter.
Lucien Müller fue un hombre educado, respetuoso, cercano, con una inmensa cultura futbolística y una humildad que desarmaba.

El presidente del Stade de Reims lo describió como:

“Una gran figura del fútbol y un ser humano amistoso y respetuoso, que encarnaba los valores del club”.

Real Madrid, FC Barcelona, AS Monaco y otros clubes históricos han expresado en estos días su profundo dolor y su respeto por quien fue, en vida, un símbolo de elegancia, sabiduría y compromiso con este deporte.


Un legado que trasciende el tiempo.

Lucien Müller forma parte de esa generación de futbolistas que, sin alardes ni artificios, construyeron la grandeza del fútbol europeo.
Fue puente entre países, entre culturas, entre estilos. Fue jugador, entrenador, referente y maestro.

Fue, ante todo, un caballero del fútbol.

Lucien Müller fue entrenador del RCD Mallorca durante dos etapas.

Lucien Muller, quien fuera entrenador del Real Club Deportivo Mallorca en dos etapas y el técnico del ascenso en la temporada 1982-83, ha fallecido. Así lo ha comunicado este martes el Reims, club francés en el que jugó en los años 60. Internacional por Francia, fue también futbolista del Real Madrid y del Barça.

Su nombre quedará ligado para siempre a algunos de los clubes más importantes del continente, pero también a una forma de entender el juego: con pasión, con disciplina, con inteligencia… y con humanidad.

Ascenso en su segundo año en Mallorca.

Su paso por el Real Club Deportivo Mallorca  quedó marcado en la historia del club por el ascenso logrado en la campaña 1982-83. Lucien Müller aterrizó en la isla en la temporada 81-82 para sustituir a Antonio Oviedo, técnico del ascenso a Segunda y que dirigió a los bermellones 16 partidos. 

Juancho Forneris se sentó en el banquillo en la jornada 17 y el entrenador francés debutó en la 18, con un triunfo por la mínima ante el Atlético Madrileño (1-0).

En aquella plantilla estaban Tirapu, Sahuquillo, Gallardo, Toño, Almenara, Delgado, Orellana, Jordi Morey, Kustudic o Rolando Ramón Barrera, entre otros. Muller dirigió 22 partidos (10 victorias, 6 empates) y el equipo acabó sexto.

Regreso en Primera.. y descenso.

Lucien Muller regresó al Mallorca en la temporada 1987-88, con el equipo en Primera División. Sustituyó a Serra Ferrer a falta de 13 jornadas para el final del campeonato.

El técnico francés no pudo evitar el descenso de una plantilla que contaba con jugadores del nivel de ZakiJulio LlorenteGarcía CortésLuis GarcíaOrejuelaMagdalenoHassanNadalHigueraPep Bonet o Paco Bonet.

Hoy, mientras lloramos su muerte, celebramos su vida. Porque los grandes no se van: se quedan en la memoria de quienes los admiraron.

Descanse en paz, Sr. Lucien Müller.

Fuentes: www.es.wikipedia.org  y www.rcdmallorca.es

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